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ace unos días, en un blog amigo, "Hacé lugar que viene Ramiro", se trató el tema de los límites que hay que poner con los hijos y las distintas posturas, posiciones filosóficas, corrientes educativas o simples opiniones al respecto...
Todas pueden ser "acertadas" o "desacertadas", pero lo malo, es que en general, son antagónicas... respetados profesionales afirman una cosa y otros tanto o más respetados que los anteriores, sostienen otra...
Los que tenemos
hijos, desde que nacen, o quizás, desde antes, tuvimos y tenemos muchas dudas, muchas preguntas… y pocas certezas...
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¿lo dejo llorar
en la cuna… o no lo dejo…???
¿le insisto con la comida… o no le insisto…???
¿lo dejo venir a
nuestra cama… o no lo dejo…???
A medida que
crecen, las dudas, lejos de disiparse se hacen más profundas…
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¿le controlo los
horarios…?
¿le controlo las
compañías…?
¿le controlo las notas en el colegio…?
¿le insisto con el
estudio, o lo dejo y que se joda cuando le vaya mal…???
¿le rompo las
bolas para que haga un deporte…? ¿que estudie idiomas…? ¿un instrumento musical…?
¿lo voy a buscar
a la salida del boliche…?
En fin, innumerables dudas… y cada uno tiene su
teoría… por supuesto que las distintas teorías sólo suman más confusión al, ya totalmente confundido, padre…
Los que tenemos
hijos grandes, los nuestros tienen 29 y 26 los míos y 20 y 17 los de "ella",
tenemos otros problemas.
Ahora, los temas
son… el porro, la merca, el sida, los novios, la facultad, el trabajo, etc… y... ¿de qué modo los orientamos, los ayudamos, los limitamos o los reprimimos…?
Toda esta
introducción, apuntaba a otra duda, que, más que cómo orientarlos, o educarlos,
tiene que ver con el tipo de relación que planteamos con ellos… particularmente,
con los dos más grandes…
... y ahí viene la pregunta… la duda… ¿qué
parte de nuestra vida les hacemos conocer…???
Un maestro de la
arquitectura moderna, Walter Gropius, decía que...
“el
hombre honesto no tiene nada que ocultar”
... y, de ese modo, justificaba
sus fachadas totalmente vidriadas y, por lo tanto, transparentes…
Sin animarme a discutir las palabras de un
maestro, podría decir que somos gente honesta, sin embargo, tenemos
mucho que ocultar… la vida de los padres no tiene por qué blanquearse
totalmente ante los hijos… en realidad, nadie muestra todo lo que es...
Los hijos no tienen por qué conocer la vida sexual ni
los placeres de sus padres, ni sus fantasías eróticas, y esto no significa engaño ni deshonestidad… el
tema es qué se blanquea y qué no…
Hace poco, tuve
una charla “de adultos”, con mi
hijo mayor, de 29 años.
Tema: el porro…
Él fuma, y no tengo objeciones al
respecto, en la medida que no abuse ni se exceda… aunque, todos sabemos que el
riesgo siempre existe.
Siempre apelé a
su responsabilidad, y por suerte, no salió mal, en este tema y en todos los que mencioné anteriormente… la
cuestión fue que, siendo yo un padre con una imagen que dista mucho de la que
nuestros amigos del blog conocen, blanqueé, ante él, que yo también fumo porro
con relativa asiduidad… quedó sorprendido… pero, por suerte, gratamente
sorprendido… porque pudimos compartir algo más… algo que nos acercó, que nos
hizo bien…
Si lo hubiera
pensado, no lo habría hecho… pero, por suerte, muchas de las cosas que hago, no
las pienso… las improviso… a veces salen bien… otras mal… ésta salió bien…
Retomando el tema
de la duda… ¿qué parte de nuestra vida les hacemos conocer…???
Ustedes, nuestros
amigos “blogueros” conocen cosas de nuestra vida que nadie más conoce, ni
amigos, ni familiares, ni relaciones laborales… nadie… salvo que pueda haber
alguna “filtración” (que podría haber).
Nosotros, en el
blog, somos “nosotros dos”, ” ella y él”… muy distintos a lo que se conoce
de nosotros en la “vida real”.
El blog,
creo, surge por la necesidad de hacer “pública” nuestra vida “oculta”, una vida
de la que, no sólo no nos avergonzamos, sino que nos enorgullece, pero, que no sería
aceptada en el “mundo real”.. No sería lo mismo una relación laboral, ni
familiar, si todos conocieran lo que escribimos en los distintos posts…
entonces… volviendo
a la relación con nuestros hijos…
¿qué parte de nuestra vida les hacemos
conocer…???